Bancoagrícola presentó sus resultados financieros y destacó una serie de indicadores relacionados con su posición dentro del sistema financiero salvadoreño, así como los recursos destinados a empresas, inclusión financiera y proyectos sostenibles.
Según los datos expuestos por la entidad, el banco registró activos por US$7,174.5 millones y una cartera de préstamos de US$4,935.5 millones. También reportó una participación de 24.7% en el mercado de préstamos y de 25.3% en depósitos, además de una participación de 42.4% en cuentas de ahorro.
La institución informó una solvencia de 14.8%, un margen de 7%, una cartera vencida equivalente a 1% y un rendimiento sobre el patrimonio (ROE) de 22.5%.

Estos indicadores permiten observar distintas dimensiones de su desempeño: la solvencia refleja su capacidad para respaldar sus operaciones, mientras que la cartera vencida da una referencia sobre los préstamos que presentan atrasos. En conjunto, forman parte de los elementos que permiten evaluar la posición financiera del banco y su capacidad de intermediación.
Depósitos y financiamiento respaldan las operaciones crediticias
Alexander Pinilla, vicepresidente financiero de Bancoagrícola, detalló la composición de las fuentes de financiamiento de la institución: 71% proviene de depósitos a la vista, 21% de depósitos a plazo y 8% de bonos y financiamiento institucional.
La estructura muestra el peso de los depósitos de clientes dentro de los recursos que utiliza el banco para desarrollar sus operaciones crediticias, junto con otras fuentes de fondos que complementan su capacidad de financiamiento.

En cuanto a la atención a sus clientes, Bancoagrícola reportó una red de alrededor de 2,700 puntos de servicio y señaló que cerca del 45% de sus clientes activos utiliza canales digitales. Esta combinación de atención física y herramientas digitales forma parte de su estrategia para facilitar el acceso a servicios financieros en el país.
US$972.8 millones destinados a sectores productivos
Como parte de los resultados presentados, Bancoagrícola informó que desembolsó US$972.8 millones para impulsar la competitividad productiva, la inclusión financiera y el desarrollo de comunidades sostenibles.
Del total, US$614.8 millones se destinaron a fortalecer la competitividad productiva, distribuidos en US$317.5 millones para exportadores, US$222.6 millones para la agroindustria y US$74.7 millones para pequeñas y medianas empresas.
Otros US$282 millones se asignaron a iniciativas de inclusión financiera, de los cuales US$179.3 millones correspondieron a financiamiento con enfoque de género y US$102.7 millones a programas de inclusión.
Asimismo, US$76 millones se dirigieron al desarrollo de comunidades sostenibles, con US$50 millones para iniciativas relacionadas con hábitat y US$26 millones para proyectos climáticos.
De acuerdo con la entidad, los desembolsos representan un avance de 63.9% respecto de su meta de financiamiento establecida para 2030.

El contexto económico y las condiciones financieras del país
Durante la presentación, Bancoagrícola también expuso cifras sobre el desempeño de la economía salvadoreña.
Según los datos compartidos, el país registra una proyección de crecimiento económico de entre 4.5% y 5% para 2026, un crecimiento real del PIB de 4.8% en el primer trimestre y un aumento de 5% en el IVAE durante el segundo trimestre.
Las exportaciones acumularon US$4,036.7 millones hasta julio de 2026, con un crecimiento interanual de 4.4%, mientras que las remesas alcanzaron US$5,924.9 millones, un incremento de 3.7%.
En el sistema financiero, los depósitos aumentaron 12.6% en julio frente al mismo mes de 2025 y los préstamos crecieron 8.4%. Estas cifras forman parte del entorno en el que operan las empresas y las instituciones financieras.

Pinilla también se refirió a las condiciones financieras del país y señaló que las cifras presentadas incluyen un riesgo país de 255 puntos básicos en el indicador EMBI y una calificación soberana de B- con perspectiva estable.
Asimismo, el programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) contempla un acuerdo por US$1,400 millones a 40 meses y habilitó un desembolso de alrededor de US$140 millones tras las revisiones correspondientes.
Bono Azul y deuda subordinada amplían las fuentes de recursos
Como parte de su estrategia de sostenibilidad, Bancoagrícola destacó la colocación de su Bono Azul por US$25 millones, dirigido a movilizar recursos hacia proyectos relacionados con la gestión responsable del agua y la protección de ecosistemas.

La emisión forma parte de un programa de bonos sostenibles de hasta US$200 millones y contó con la participación de BID Invest, LAGreen Fund y Norfund.
La entidad también informó que obtuvo US$120 millones en deuda subordinada de Bancolombia Panamá, con un plazo de 10 años. Esta operación amplía sus fuentes de financiamiento y puede contribuir al fortalecimiento de su estructura de capital, dentro de los parámetros regulatorios aplicables.
Los resultados muestran tanto la posición financiera de Bancoagrícola como la distribución de recursos hacia sectores productivos, iniciativas de inclusión financiera y proyectos sostenibles. La evolución de estas inversiones dependerá también del comportamiento de la economía y de las condiciones financieras en las que empresas y personas demanden crédito.


