La Asamblea Legislativa aprobó reformas que redefinen las funciones de la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET), institución que dejará de regular el mercado eléctrico y pasará a denominarse Superintendencia General de Telecomunicaciones.
Con 57 votos, los diputados avalaron trasladar las competencias relacionadas con el sector eléctrico a la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM), entidad que concentrará la regulación, supervisión e implementación de las políticas públicas en materia energética.
Tras la reforma, la nueva Superintendencia General de Telecomunicaciones será la responsable de aplicar la normativa nacional e internacional en el área de telecomunicaciones, aprobar las tarifas establecidas en la legislación vigente, emitir normas técnicas, resolver controversias entre operadores y representar a El Salvador ante organismos internacionales especializados.
Las modificaciones también establecen que los integrantes del organismo director deberán contar con experiencia especializada en telecomunicaciones y que la institución deberá disponer, al menos, de una Gerencia de Telecomunicaciones.
El proceso de transición tendrá una duración de seis meses y será dirigido por una comisión especial encargada de coordinar el traslado de expedientes, registros, bienes y personal relacionado con las funciones que pasarán a la DGEHM.
Con esta reestructuración, el Gobierno busca centralizar la regulación del sector energético en una sola institución especializada, fortalecer la eficiencia administrativa y facilitar la ejecución de proyectos estratégicos para el desarrollo del país.


