La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que la respuesta al brote de ébola causado por la variante Bundibugyo en la República Democrática del Congo enfrenta importantes obstáculos debido a la violencia y la desconfianza de parte de algunos sectores de la población.
De acuerdo con el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aunque se han fortalecido las capacidades de diagnóstico y atención médica, los ataques contra instalaciones sanitarias continúan afectando los esfuerzos para controlar la enfermedad.
Esta semana, un centro de tratamiento del ébola ubicado en la provincia de Ituri fue atacado, dejando dos personas fallecidas. Tedros señaló que este tipo de hechos pone en riesgo tanto a los pacientes como al personal sanitario y dificulta el seguimiento de contactos y la contención del virus.
Actualmente, diez laboratorios cuentan con capacidad para detectar la variante Bundibugyo y las autoridades han logrado rastrear a cuatro de cada cinco contactos identificados. Además, el sistema de salud dispone de 650 camas distribuidas en 22 centros de tratamiento, de las cuales cerca del 96 % ya se encuentran ocupadas, por lo que se prevé habilitar otras 300 camas.
La OMS mantiene el apoyo a las autoridades sanitarias mientras avanza el ensayo clínico de nuevos tratamientos y se refuerzan las medidas para contener un brote que ya suma 1,406 casos y 438 muertes desde su declaración oficial el pasado 15 de mayo.


