El incremento de ataques de osos en Japón ha llevado al Ministerio de Medio Ambiente a poner en marcha un amplio programa de vigilancia que contempla la instalación de más de 800 cámaras para monitorear a estos animales.
La decisión surge tras el aumento de incidentes registrados principalmente en la región de Tohoku, donde varias personas han fallecido durante los últimos meses. Los avistamientos de osos también se han vuelto más frecuentes en parques, centros comerciales y zonas cercanas a escuelas, generando preocupación entre los habitantes.
De acuerdo con las autoridades, el proyecto iniciará en las principales poblaciones de osos del norte del país y posteriormente será ampliado a nivel nacional.
Especialistas consideran que el incremento de encuentros entre humanos y osos está relacionado con el crecimiento de la población de estos animales y la disminución de habitantes en las zonas rurales, lo que ha favorecido su acercamiento a las comunidades.


