El Gobierno de El Salvador puso en marcha el Programa de Reducción de Agua no Facturada, un proyecto estratégico orientado a fortalecer la infraestructura hídrica nacional y garantizar un suministro más eficiente para la población del Área Metropolitana de San Salvador.
La iniciativa forma parte del Proyecto de Resiliencia del Sector Agua y contará con la participación del consorcio Aguas de Valencia, cuyos representantes destacaron la importancia de la cooperación internacional para mejorar la gestión del recurso hídrico.

Durante la firma del contrato que oficializa el inicio del proyecto, el CEO del consorcio, Pablo Calabuig, expresó su satisfacción por comenzar una intervención que calificó como clave para el futuro del sector agua en el país.
“Estamos muy contentos de poder empezar este proyecto clave, insignia para nosotros; estamos aquí para quedarnos a largo plazo con ustedes”, manifestó. Asimismo, destacó que la consolidación de programas entre distintos países busca impulsar mejoras en el abastecimiento y promover el ahorro de agua.

Por su parte, ANDA informó que las obras contemplan la renovación de tuberías principales y acciones destinadas a optimizar la distribución del recurso, ampliar la cobertura y garantizar una mayor continuidad del servicio para las comunidades beneficiadas.
Las autoridades consideran que el proyecto representará un paso importante hacia la modernización del sistema de agua potable y la sostenibilidad del servicio en el país.


