agosto 25, 2026
Alerta roja activa por sequía: estas son las medidas previstas

Protección Civil ordena reforzar el monitoreo y preparar acciones para garantizar agua, producción agrícola y seguridad alimentaria.

El Salvador se encuentra bajo alerta roja por sequía meteorológica y agrícola, declarada este 25 de agosto de 2026 ante el escenario de déficit de precipitaciones, temperaturas elevadas y estrés hídrico que podría intensificarse durante los próximos meses.

La medida abarca todo el territorio nacional, con especial atención a los municipios y zonas con susceptibilidad alta y muy alta al déficit hídrico, particularmente aquellas ubicadas dentro del corredor seco y otros territorios identificados por las instituciones técnicas.

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales prevé que las condiciones climáticas estarán influenciadas por el fenómeno de El Niño, cuya intensidad podría aumentar hacia finales de 2026 e inicios de 2027.

Para el período agosto-octubre se pronostican lluvias por debajo de lo normal. El escenario contempla un acumulado de apenas 6 mm, frente a un promedio histórico de 939 mm, mientras que las mayores probabilidades de déficit se concentran en las zonas paracentral y oriental.

La declaratoria también toma en cuenta los 19 días secos consecutivos registrados desde el inicio del último evento de sequía meteorológica, así como el déficit de lluvias de mayo y los récords de temperatura registrados durante agosto.

Las autoridades advierten que estas condiciones pueden generar impactos progresivos sobre el abastecimiento de agua, los cultivos, la producción pecuaria, los medios de vida y la seguridad alimentaria.

Como parte de las acciones, las instituciones deberán mantener un monitoreo permanente de las lluvias, períodos secos, humedad del suelo, niveles y caudales de los recursos hídricos, condiciones de los cultivos y situación de las comunidades más expuestas.

También se ordena fortalecer la evaluación territorial para identificar afectaciones agrícolas y pecuarias, necesidades de abastecimiento de agua, comunidades críticas y población que requiera asistencia.

Entre las medidas preventivas se contempla fortalecer la vigilancia epidemiológica y sanitaria, especialmente ante enfermedades relacionadas con el agua y los alimentos. Asimismo, se promoverán acciones de higiene, manejo seguro del agua, reducción de pérdidas y uso eficiente del recurso hídrico.

En el sector agropecuario se plantea reforzar la asistencia técnica para reducir los efectos del déficit de agua mediante prácticas de adaptación, conservación de suelos, manejo eficiente del recurso y alternativas productivas.

La declaratoria también establece medidas para proteger la seguridad alimentaria mediante el seguimiento de la disponibilidad y acceso a alimentos, protección de los medios de vida y coordinación de mecanismos de asistencia y abastecimiento para las poblaciones más vulnerables.

Entre las acciones previstas destacan además las transferencias monetarias temporales y focalizadas para hogares afectados por el déficit hídrico y la pérdida o disminución de sus medios de vida, priorizando a familias en pobreza o pobreza extrema y otros grupos en condiciones de mayor vulnerabilidad.

Las instituciones del Sistema Nacional de Protección Civil deberán fortalecer sus planes sectoriales y mecanismos de coordinación para responder ante la evolución de la sequía.

Aunque se mantiene el escenario de déficit hídrico, las autoridades también advierten que no se descartan tormentas de corta duración con fuerte actividad eléctrica durante agosto y octubre, por lo que las instituciones deberán mantener vigilancia ante ambos escenarios.

La alerta roja será evaluada de manera permanente y podrá ser modificada, ampliada, prorrogada o levantada según la evolución de las condiciones hidrometeorológicas, agroclimáticas, hidrológicas y sus efectos sobre la población y los medios de vida.

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