La captura de un presunto dealer en la frontera con Perú habría sido clave para revelar la estructura de una organización que utilizaba el puerto de San Antonio para el envío de droga hacia Europa.
Una investigación que comenzó con la detención de un supuesto integrante de una organización dedicada al tráfico de drogas terminó destapando una estructura criminal que operaba en Chile y que estaría vinculada al cártel Jalisco Nueva Generación, de México.
El caso es investigado por la Fiscalía de Alta Complejidad de San Antonio, localidad ubicada a 115 kilómetros al oeste de Santiago. Como resultado de las diligencias, fueron detenidos un funcionario de Carabineros de Chile, un ciudadano mexicano y otro colombiano, quienes serán formalizados por su presunta participación en la banda.
El uniformado fue desvinculado de Carabineros luego de su detención. La institución aseguró que su conducta no representa los valores de los miles de funcionarios que trabajan por la seguridad de la ciudadanía y enfatizó que no tolerará actuaciones que vulneren la ley o la confianza pública.
Uno de los principales resultados de la investigación fue la incautación de 400 kilos de cocaína. De acuerdo con un reportaje de Mega Investiga, el cargamento habría sido preparado para ser enviado por vía marítima desde el puerto de San Antonio con destino a Europa.
La pista que permitió avanzar en la investigación surgió después de que uno de los dealers de la organización fuera detenido en la frontera entre Chile y Perú. Tras esa captura, la información proporcionada por el detenido permitió a las autoridades identificar a otros presuntos integrantes de la estructura.
Ahora, el desafío para los investigadores es determinar qué papel cumplía cada uno de los detenidos y, particularmente, cuál era la participación del carabinero dentro de la organización.
Las autoridades también buscan establecer las conexiones internacionales de la banda y determinar si efectivamente mantenía vínculos operativos con el cártel Jalisco Nueva Generación, considerado una de las principales organizaciones del narcotráfico mexicano.
La investigación además pretende reconstruir la ruta de la droga, tanto en su ingreso a Chile como en su eventual salida hacia otros destinos internacionales.
El caso pone nuevamente bajo la lupa el uso de rutas marítimas y puertos para el tráfico internacional de drogas, mientras las autoridades chilenas continúan profundizando las diligencias para determinar el alcance de la organización y sus conexiones fuera del país.


