La justicia española falló a favor de Shakira en uno de los procesos fiscales más relevantes que enfrentaba en el país, anulando una multa millonaria relacionada con sus impuestos de 2011 y ordenando a Hacienda devolverle más de 60 millones de euros.
La Audiencia Nacional concluyó que la administración tributaria no logró acreditar que la cantante colombiana residiera fiscalmente en España durante ese año, condición indispensable para exigirle el pago de impuestos como residente.

El tribunal determinó que Shakira no superó el mínimo legal de 183 días de permanencia en territorio español durante 2011 y rechazó además otros argumentos utilizados por Hacienda para justificar la sanción.
Entre ellos figuraba la relación sentimental que mantenía entonces con Gerard Piqué, exjugador del FC Barcelona. Sin embargo, los magistrados señalaron que no existía vínculo matrimonial ni hijos menores residentes en España que permitieran establecer un núcleo familiar legal a efectos tributarios.
La decisión judicial anula tanto las sanciones como las liquidaciones fiscales relacionadas con el IRPF y el Impuesto sobre el Patrimonio de ese período.
El caso representaba una reclamación superior a los 55 millones de euros, aunque la devolución final podría superar los 60 millones tras incluir intereses y costos judiciales.

El fallo llega pocos días después de que otro juzgado español archivara una segunda causa penal abierta contra Shakira por un supuesto fraude fiscal relacionado con el ejercicio de 2018.
No obstante, la artista ya había aceptado anteriormente una multa de 7.8 millones de euros tras reconocer irregularidades fiscales entre 2012 y 2014, acuerdo que le permitió evitar un juicio penal y una posible condena de prisión.
Con esta nueva resolución, el entorno de Shakira considera prácticamente cerrados los principales conflictos fiscales que la cantante mantenía pendientes en España tras varios años de litigios.


