octubre 13, 2026
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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, conversó por teléfono con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en un contacto orientado a reafirmar la alianza entre ambas naciones y abordar asuntos relacionados con la seguridad y la política exterior, informó la Embajada estadounidense en el país.

Entre los puntos destacados de la conversación figura la protección de infraestructura estratégica, especialmente los puertos, ante posibles influencias extranjeras que Washington considera maliciosas, según el resumen difundido por la sede diplomática.

Los puertos desempeñan un papel relevante en el comercio mundial, pues permiten la circulación de mercancías y sostienen parte de las cadenas de suministro internacionales. Pese a ello, la información oficial no detalló si los funcionarios acordaron implementar nuevos mecanismos de protección, destinar recursos o ejecutar acciones específicas en las instalaciones portuarias de El Salvador.

Rubio también abordó con Bukele la cooperación diplomática en las Naciones Unidas. La Embajada señaló que el funcionario estadounidense instó al Gobierno salvadoreño a trabajar junto a Estados Unidos y otros países que mantienen posiciones afines para respaldar prioridades comunes en ese foro internacional.

El comunicado, sin embargo, no especificó cuáles son las propuestas que Washington espera promover con la participación de El Salvador ni informó sobre compromisos concretos alcanzados durante la llamada.

La situación cubana formó parte de los asuntos conversados. Conforme al resumen de la representación diplomática, Rubio manifestó que el régimen de Cuba no impulsará las reformas que, según el criterio de Estados Unidos, merece su población mientras crea que mantiene el respaldo de la comunidad internacional.

Esta declaración se enmarca en la postura estadounidense de promover cambios en la isla mediante la presión diplomática. Aun así, la información oficial no atribuyó a Bukele declaraciones específicas sobre Cuba ni anunció iniciativas conjuntas vinculadas con el Gobierno cubano.

La Embajada de Estados Unidos presentó el intercambio telefónico como una ocasión para reafirmar la relación bilateral y tratar temas considerados estratégicos. El resumen publicado tampoco incluyó información adicional sobre cuánto duró la llamada o si de ella surgieron acuerdos específicos.