Lo que comenzó como una falla mecánica terminó convirtiéndose en una tragedia para Hanzel Osorio Villanueva, de 28 años, quien murió en un accidente de tránsito registrado en la ruta al Atlántico, en Guatemala.
El pasado fin de semana, Osorio Villanueva se desplazaba por el kilómetro 111, en jurisdicción de Usumatlán, cuando su vehículo presentó desperfectos mecánicos. El joven comunicó la situación a sus familiares y les informó que dejaría el automóvil en el lugar mientras conseguía ayuda para repararlo.
Para continuar su camino, solicitó un aventón a otro conductor que circulaba por el sector. Hanzel abordó el vehículo y siguió su recorrido.

Sin embargo, kilómetros después ocurrió el accidente. Un furgón chocó contra varios automotores que transitaban sobre un puente. El impacto fue de tal magnitud que provocó el colapso de la estructura.
El siniestro dejó cuatro personas fallecidas. Entre ellas estaban Hanzel Osorio y el conductor que le había ofrecido trasladarlo.
La historia de Hanzel quedó marcada por una decisión cotidiana: dejar su vehículo averiado y buscar otra forma de llegar a su destino. El aventón que tomó para continuar su camino terminó llevándolo al lugar donde perdió la vida.


