mayo 26, 2026
Expertos advierten sobre la importancia de detectar y controlar la diabetes

La diabetes continúa siendo una de las enfermedades crónicas más comunes a nivel mundial y se caracteriza por provocar niveles elevados de glucosa en la sangre debido a problemas relacionados con la insulina.

La glucosa es una de las principales fuentes de energía del cuerpo y proviene de los alimentos consumidos diariamente. Para que esta pueda ingresar correctamente a las células, el organismo necesita de la acción de la insulina, hormona producida por el páncreas.

Cuando existe diabetes, ese mecanismo se altera y el cuerpo no logra utilizar la glucosa de forma adecuada. Esto provoca acumulación de azúcar en la sangre, situación conocida médicamente como hiperglucemia.

Entre los principales tipos de diabetes se encuentra la diabetes tipo 1, que ocurre cuando el sistema inmunológico destruye las células del páncreas encargadas de producir insulina. Las personas con esta condición requieren tratamiento permanente con insulina para sobrevivir.

La diabetes tipo 2, en cambio, se desarrolla cuando el organismo genera resistencia a la insulina y el páncreas ya no logra producir suficiente cantidad para mantener la glucosa bajo control.

Especialistas señalan que factores como el sedentarismo, alimentación inadecuada y antecedentes familiares pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

El tratamiento puede incluir cambios en la alimentación, actividad física, medicamentos orales e incluso aplicación de insulina, dependiendo de cada caso y del avance de la enfermedad.

Los médicos advierten que una diabetes no controlada puede causar serias complicaciones en diferentes órganos del cuerpo, afectando la visión, riñones, corazón y sistema nervioso.

A pesar de ello, expertos reiteran que un diagnóstico oportuno y el seguimiento adecuado permiten controlar la enfermedad y mantener una buena calidad de vida.

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