Una avalancha de hielo y roca procedente de un glaciar habría sido la causa del desastre que golpeó la región de Rasuwa, en Nepal, y que inicialmente fue atribuido a un terremoto.
El USGS informó que la señal sísmica registrada durante el evento no correspondió a un terremoto tectónico. El movimiento masivo de hielo y rocas generó ondas de largo periodo equivalentes a la energía de un sismo de magnitud 5.2.
Como consecuencia del deslizamiento, se produjo un flujo de escombros que alcanzó el río Bhote Koshi y provocó inundaciones repentinas en la zona.
El desastre causó graves afectaciones y dejó un saldo de más de 100 fallecidos, mientras continúan las labores de búsqueda de cientos de personas desaparecidas. Las autoridades mantienen los esfuerzos de rescate y evaluación de los daños provocados por el fenómeno.


