agosto 8, 2026
Tips para mejorar la movilidad y moverse mejor durante el día

La movilidad física puede trabajarse a cualquier edad y no necesariamente requiere equipos especializados ni rutinas intensas. Incorporar movimientos sencillos y constantes puede ayudar a conservar el rango de movimiento, el equilibrio, la coordinación y el control corporal.

Uno de los primeros pasos consiste en realizar movimientos articulares controlados. Estos ejercicios permiten recorrer diferentes rangos de movimiento de manera suave y ayudan a mantener activas las articulaciones.

También es recomendable incluir actividades que trabajen el equilibrio y la estabilidad. Estas capacidades son importantes para controlar mejor el cuerpo durante acciones como caminar, subir escaleras o cambiar de dirección.

Los ejercicios funcionales son otra alternativa. Movimientos como sentadillas, desplazamientos y ejercicios con el propio peso corporal permiten combinar movilidad y fortalecimiento, siempre adaptando la actividad a las capacidades de cada persona.

Disciplinas como el yoga, pilates o el entrenamiento funcional también pueden contribuir a trabajar diferentes aspectos relacionados con la movilidad, como fuerza, coordinación, respiración y control corporal.

Además, la movilidad no tiene que trabajarse únicamente durante una sesión de ejercicio. Acciones cotidianas como levantarse de una silla, caminar, subir escaleras, agacharse o girar el cuerpo permiten mantener al organismo en movimiento.

Algunos consejos básicos son comenzar de manera progresiva, evitar movimientos que provoquen dolor y priorizar el control antes que la amplitud. La constancia también resulta clave: pequeñas sesiones y hábitos activos incorporados durante el día pueden ser más sostenibles que realizar esfuerzos intensos de manera ocasional.

La meta no es moverse más por obligación, sino aprender a moverse mejor. Cuidar la movilidad puede contribuir a mantener la autonomía y facilitar las actividades diarias a medida que pasan los años.

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