La muerte de cuatro belugas y un delfín es investigada después de que los animales fueran trasladados desde Marineland, en Canadá, hacia acuarios de Estados Unidos y España tras el cierre del parque temático.
Una reubicación por falta de recursos
Marineland señaló que ya no contaba con recursos suficientes para mantener a los cetáceos, por lo que fue necesario buscar alternativas para trasladarlos a otros recintos. La situación llegó incluso a generar la amenaza de sacrificar a los animales si no se encontraba un lugar para reubicarlos.

Necropsias para determinar las causas
Hasta el momento, las causas de las muertes no han sido establecidas. El acuario de Chicago realiza necropsias para determinar qué factores pudieron contribuir a los fallecimientos.


