La muerte de dos personas y la hospitalización de una tercera tras recibir sueros de vitaminas intravenosos en Sonora pone en alerta sobre los riesgos de estos procedimientos. Los afectados, Jesús Héctor Almeida y su hijo Sebastián, no tenían enfermedades graves y acudieron a la clínica por sentirse fatigados.
Especialistas recuerdan que la administración de sueros directamente en la vena no es un procedimiento estético ni de bienestar, sino invasivo, y que su uso sin valoración médica, estudios de laboratorio y condiciones sanitarias adecuadas puede provocar desde choques anafilácticos hasta fallas orgánicas graves.

Se recomienda a la población verificar cédula profesional, aviso de funcionamiento sanitario y estudios previos antes de someterse a cualquier tratamiento intravenoso, ya que la mayoría de los lugares que los ofrecen carecen de regulación y ética profesional.


