Laguna El Jocotal se ha convertido en el escenario del primer monitoreo científico de almejas de agua dulce realizado en el país, una iniciativa orientada a estudiar y proteger especies poco conocidas que actualmente se encuentran en peligro de extinción.
De acuerdo con los investigadores, en este humedal habitan dos especies de moluscos bivalvos que han sido escasamente estudiadas: Nephronaias goascoranensis, conocida como lempita, y Mycetopoda subsinuata, llamada hacha. Ambas están incluidas en el Listado Oficial de Especies en Peligro de Extinción.

Aunque pasan desapercibidas por su apariencia y comportamiento pues viven enterradas en el fondo del humedal filtrando el agua, estas almejas desempeñan un papel importante en el equilibrio del ecosistema acuático.
Durante el proceso de monitoreo, cada ejemplar es extraído cuidadosamente, medido y marcado con un código único. Este procedimiento permitirá a los científicos analizar su crecimiento, longevidad y evolución poblacional. Los datos preliminares indican que las hachas alcanzan en promedio 13 centímetros, mientras que las lempitas rondan los 8 centímetros.
El trabajo de campo también incluye análisis de la calidad del agua. Los registros muestran un nivel de oxígeno disuelto de 7.5 mg/L, considerado adecuado para la vida de peces, invertebrados y otros organismos del humedal. La presencia de estos moluscos es vista por especialistas como un indicador de equilibrio ecológico.

Este esfuerzo técnico servirá como base para la creación de un Programa Nacional de Conservación de Bivalvos Continentales, que contempla investigación científica, rescate de especies durante la época seca y acciones de educación ambiental.

Con esta iniciativa, El Salvador se posiciona como el primer país de Centroamérica en impulsar la protección formal de estas especies, en consonancia con acuerdos internacionales como la Convención Ramsar y el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Especialistas destacan que conservar estas almejas permite comprender mejor el funcionamiento de los ecosistemas acuáticos desde su base, lo que contribuye a fortalecer las estrategias de protección de humedales en el país.


