El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, informó que la Marina Nacional realizó la incautación de droga más grande en la historia del país, tras interceptar una embarcación a 380 millas náuticas (703.7 kilómetros) al suroeste de la costa salvadoreña.
Interceptación en altamar
De acuerdo con el mandatario, la operación permitió detener el Buque de Apoyo Multipropósito FMS EAGLE, una embarcación de 180 pies de eslora (54 metros de largo), registrada bajo bandera de Tanzania, África.
Durante la inspección, las autoridades localizaron 330 bultos ocultos en compartimientos internos del barco, específicamente en tanques de lastre. El cargamento equivale a 6.6 toneladas de cocaína, con un valor estimado de US$165 millones de dólares en el mercado ilícito.
Operativo especializado
Para confirmar el ocultamiento de la droga, la Marina desplegó buzos especializados, quienes realizaron una revisión técnica de la estructura del buque. La inspección permitió ubicar el cargamento encaletado y proceder con su aseguramiento.

El uso de tanques de lastre como método de ocultamiento es una práctica utilizada por redes del narcotráfico para intentar evadir controles, ya que se trata de espacios internos destinados a estabilizar la embarcación en el mar.
Capturas y nacionalidades
En la embarcación fueron detenidas 10 personas señaladas como presuntos narcotraficantes: cuatro ciudadanos colombianos, tres nicaragüenses, dos panameños y un ecuatoriano. Todos serán puestos a disposición de las autoridades correspondientes para enfrentar el proceso judicial.
Golpe al narcotráfico

El presidente Bukele calificó el decomiso como “otro fuerte golpe al narcotráfico”, destacando la capacidad operativa de la Marina Nacional para ejecutar acciones en aguas internacionales y reforzar la lucha contra el tráfico de drogas en la región.
La incautación se suma a otras operaciones recientes desarrolladas en altamar, en el marco de la estrategia de seguridad impulsada por el Gobierno, orientada a debilitar las estructuras del crimen organizado transnacional que utilizan rutas marítimas del Pacífico para el transporte de estupefacientes.
Con este procedimiento, las autoridades salvadoreñas refuerzan su presencia en aguas estratégicas y consolidan uno de los mayores decomisos de droga registrados en el país.


