El mercado de seguros en El Salvador registró un crecimiento del 9% durante 2025, en comparación con el año anterior, un avance relevante en un contexto donde aún persiste una baja cultura de aseguramiento entre la población, según datos del sector.
De acuerdo con representantes de la industria, el incremento se observó principalmente en los seguros de vida, accidentes, salud y automotores, que concentran la mayor demanda entre los salvadoreños. Al mes de noviembre, el comportamiento del mercado ya reflejaba una expansión cercana al 9%, confirmando un desempeño positivo a lo largo del año.
El presidente ejecutivo de Asesuisa, Enzo Bizarro, explicó que este crecimiento muestra una mayor conciencia sobre la necesidad de contar con respaldo ante imprevistos, aunque reconoció que el nivel de penetración de los seguros sigue siendo bajo. Detalló que los ramos con mayor dinamismo fueron vida, accidentes y salud, así como automotores, este último impulsado por el aumento del parque vehicular y la frecuencia de percances viales.
En contraste con el crecimiento del mercado, la siniestralidad global aumentó solo un 4% respecto a 2024, lo que refleja una mejora en el equilibrio del sistema. Incluso, al analizar la relación entre siniestros y primas, se observa una tendencia a la reducción en los últimos años, especialmente en el ramo de vida, que ha disminuido significativamente su nivel de siniestralidad.

No obstante, el comportamiento no es homogéneo en todos los segmentos. En los seguros de accidentes y salud, la siniestralidad creció entre un 8% y 9%, mientras que en el ramo de automotores el incremento fue cercano al 17%. Este último dato guarda relación directa con el aumento de accidentes de tránsito, en coherencia con los registros oficiales del Observatorio Nacional de Seguridad Vial.
Según cifras del Viceministerio de Transporte, el parque vehicular en el país supera los 2 millones 34 mil automotores, pero solo entre un 20% y 25% cuenta con algún tipo de seguro. Esta baja cobertura explica, en parte, el impacto económico que generan los accidentes, tanto para las personas como para el sistema en general.

Al mes de noviembre de 2025, el desembolso total por pagos de siniestros alcanzó los US$372 millones de dólares, siendo los rubros de salud, automotores y vida los que concentraron la mayor parte de estos pagos. Esta cifra representa un aumento frente al año anterior y evidencia el rol del seguro como un mecanismo clave de protección financiera.
Especialistas coinciden en que, pese al crecimiento del mercado, el principal desafío sigue siendo la educación financiera. Señalan que es necesario reforzar la conciencia sobre los riesgos a los que está expuesta la población y la importancia de contar con un seguro que permita responder económicamente ante accidentes, enfermedades u otros imprevistos, en un país donde nadie está exento de enfrentar este tipo de situaciones.


