Guatemala atraviesa uno de sus momentos más complejos en materia de seguridad, tras confirmarse la muerte de siete agentes de la Policía Nacional Civil durante ataques armados vinculados a la reciente crisis penitenciaria.

Ante este escenario, el Gobierno decretó estado de sitio por 30 días, una medida excepcional que permitirá reforzar los controles, aumentar la presencia militar en las calles y ejecutar acciones directas contra grupos criminales.


Como muestra de respeto y solidaridad, las autoridades también decretaron tres días de luto nacional por los policías fallecidos, destacando su sacrificio y reiterando el compromiso del Estado de llevar ante la justicia a los responsables.

